Bajó el Maestro, ¡ríndanse!
Mateo Rivas, heredero de la poderosa Sangre Solar, enfrentó una crisis mortal que amenazó su vida. Su maestro le ordenó bajar de la montaña y reunirse con su hermana mayor de la secta en tres días para sobrevivir. En el proceso, protegió también a su prometida, resolvió sus peligros y desató un poder imparable que transformó su destino.
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¿Quién controla el ritmo?
La chica con qipao no habla, pero su mirada lo dice todo. Mientras el tipo de Nike gesticula como un dios griego borracho, ella observa, calcula, espera. ¡Bajó el Maestro, ríndanse! suena como una burla… o como una advertencia. El verdadero poder no está en gritar, sino en saber cuándo callar. 🕊️
El chico de cuadros: el único sobrio
En medio del caos, él mantiene los ojos abiertos y la postura firme. No bebe, no baila, solo observa. ¡Bajó el Maestro, ríndanse! parece dirigido a él… pero ¿será él quien termine dictando las reglas? Su expresión dice: «Ya vi esto antes». Y quizá… ya tiene el plan. 🧠
Luces, sudor y una cadena dorada
La cadena del tipo de Nike brilla bajo la luz azul eléctrica, pero su risa suena forzada. Cada gesto es teatral, cada palabra, una apuesta. ¡Bajó el Maestro, ríndanse! No es un grito de victoria… es un desafío aún sin respuesta. La sala respira expectación. 💫
El vestido negro con tachuelas: el árbitro invisible
Él no toma partido, pero siempre está ahí, entre el caos y la calma. Sus guantes blancos contrastan con el desorden. Cuando el tipo de Nike señala, él asiente… o niega. ¡Bajó el Maestro, ríndanse! podría ser su lema personal. Nadie lo ve venir… pero todos lo sienten. 🖤
El caos en la sala VIP
¡Bajó el Maestro, ríndanse! No es solo una frase: es el instante en que la fiesta se convierte en un teatro de poder. Luces neón, botellas vacías y ese tipo con camiseta Nike que ríe como si dominara el mundo… hasta que entra el chico de cuadros. 🌪️ La tensión sube más que el volumen del karaoke.