Al otro lado del deseo
Cuando Gael volvió al país y entró a un bar por primera vez, vio a Mara vendiendo tragos y la deseó al instante. Por una deuda, ella cayó en la trampa de Héctor y fue obligada a ser su amante. Pero no solo el padre la acorraló, también el hijo. En manos de Gael no pudo escapar… y al cruzar esa línea, su destino quedó sellado.
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Dos mundos, una misma grieta
La transición entre la mansión oscura y el dormitorio modesto no es solo geográfica: es emocional. Ella busca ropa como quien busca respuestas; él espera, con gesto cansado, como quien ya perdió la batalla. *Al otro lado del deseo* hay soledad disfrazada de normalidad. 💔
El reloj en la muñeca dice más que mil diálogos
Mientras él bebe whisky y ella habla por teléfono, el reloj plateado brilla como un juicio silencioso. Tiempo que se escapa, decisiones que no se toman. En *Al otro lado del deseo*, cada segundo cuenta… y ninguno se devuelve. ⏳
Cuando el abrigo de piel blanca se convierte en armadura
Ella lo lleva como defensa, no como lujo. En la calle, su mirada baja es una rendición; dentro, al abrir el armario, es una búsqueda. ¿Qué guarda allí? No ropa, sino esperanza. *Al otro lado del deseo*, incluso los detalles textiles cuentan historias. 🧥
El suspiro antes de la llamada que cambia todo
Ella levanta el teléfono. Él se tensa. La madre en la otra escena también llama… pero con voz rota. En *Al otro lado del deseo*, las conversaciones no empiezan con «hola», sino con un vacío que ya estaba ahí. Nadie grita. Y por eso duele más. 📞
El fuego que no quema, pero duele
En *Al otro lado del deseo*, el papel ardiendo simboliza lo que se destruye sin ruido: promesas, identidad, confianza. El hombre en silla observa con calma fría, como si ya hubiera llorado todo. La llama no es peligro, es ritual. 🕯️ #DeseoRoto