La química entre ellos es eléctrica, pero el combate es lo que realmente brilla. Verla caer tras el ataque demuestra que él no está jugando. Justicia oscura: Aplasto al malvado sabe cómo escalar la tensión sin necesidad de diálogos largos. Solo acción pura y efectos visuales que dejan con la boca abierta.
Esa pantalla mostrando el ejercicio completado y el nivel máximo es el mejor sonido del mundo. La cara de sorpresa de ella al ver el número 6600 es impagable. Justicia oscura: Aplasto al malvado utiliza muy bien los elementos de sistema para justificar el poder abrumador del protagonista sin aburrir.
El contraste visual entre la energía oscura de él y la lanza de hielo de ella es espectacular. No es solo pelear, es mostrar filosofías opuestas. Justicia oscura: Aplasto al malvado entiende que el diseño de personajes y sus poderes deben reflejar su personalidad. Un duelo visualmente perfecto.
Pasar de leer un libro antiguo a dominar una técnica legendaria en un gimnasio moderno es una mezcla genial. La sorpresa en los ojos de ella al ver la transformación es el mejor premio. Justicia oscura: Aplasto al malvado logra que cada episodio se sienta como un nivel superado con estilo.
Ver cómo el protagonista absorbe la técnica del Dragón Errante en segundos es una locura. La expresión de incredulidad de ella lo dice todo. En Justicia oscura: Aplasto al malvado, estos momentos de poder oculto son los que enganchan. La transición de lectura tranquila a combate épico fue brutal y muy satisfactoria de ver.