Al principio pensé que era solo un matón, pero cuando sus ojos brillan en rojo y aparece esa energía oscura, supe que es el jefe final. La forma en que manipula a los hermanos para que se peleen entre sí es brillante pero retorcida. Justicia oscura: Aplasto al malvado tiene un ritmo increíble. Ese sistema de puntos de maldad le da un toque único.
Sus lágrimas y gritos de desesperación al ver a su hermano herido son desgarradores. Intenta atacar al chico de negro pero es demasiado fuerte para ella. La escena donde la lanza contra los árboles muestra su impotencia. En Justicia oscura: Aplasto al malvado, el sufrimiento de los inocentes duele de verdad. Quiero que alguien la salve ya.
Lo más triste no es la pelea, sino cómo el chico de negro logra que los hermanos se odien. Ver al hermano mayor llorando mientras su hermana lo mira con miedo es el verdadero castigo. Justicia oscura: Aplasto al malvado explora muy bien la psicología del conflicto. Romper los lazos de sangre es más cruel que cualquier golpe físico.
La animación de los ataques de energía, tanto rojos como azules, es espectacular. El contraste entre el bosque luminoso y la oscuridad que emana el protagonista crea una atmósfera única. Justicia oscura: Aplasto al malvado no escatima en violencia visual. Ver al hermano siendo humillado en el suelo mientras el otro ríe es una imagen que no olvidaré.
Ver a ese chico de negro pisotear al hermano con tanta crueldad me hizo temblar. Su sonrisa arrogante mientras la chica llora es la definición de maldad pura. En Justicia oscura: Aplasto al malvado, la tensión es insoportable. No puedo creer que disfrute tanto del sufrimiento ajeno, es un psicópata total.