No soy la fea, soy la superestrella
Por su madre, Valeria se hizo la fea. Tomó a Mateo como la luz en su vida gris, hasta que descubrió que Mateo la usaba como escudo para proteger a su verdadero amor. Al despertar, Valeria decidió dejar la máscara y abrirse paso en la actuación. Ganó el premio como mejor actriz. Arrepentido, Mateo quería recuperar a Valeria. Pero ella, firme en su camino, seguiría adelante sin mirar atrás.
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Javier, el asistente que desaparece
Javier Ríos se inclina como si fuera un personaje secundario… pero su postura dice más que mil diálogos. ¿Por qué Lucas lo ignora tras la llamada? En *No soy la fea, soy la superestrella*, hasta los silencios tienen guion. 🎭
La chaqueta blanca vs el suéter negro
El contraste visual no es casual: Valeria en blanco, pura y frágil; Lucas en negro, intenso y confuso. Pero cuando él toma su mano, el color se funde. ¡No soy la fea, soy la superestrella! Y esta escena lo grita sin decir nada. 💫
El teléfono que nunca suena
Lucas llama a Valeria… pero la pantalla muestra ‘contacto bloqueado’. ¿O fue solo una ilusión? En este mundo de *No soy la fea, soy la superestrella*, hasta los errores del celular son metáforas. ¡Qué arte de tensión! 📱🔥
Ella no se va… él la sigue
Valeria da la espalda, pero Lucas no la detiene con palabras: la agarra del bolso. Un gesto pequeño, cargado de historia. En *No soy la fea, soy la superestrella*, el amor no se explica… se ejecuta. 💼❤️
El anillo que cambió todo
Cuando Lucas acaricia la mejilla de Valeria con el anillo en la mano, no es un gesto romántico: es una declaración de guerra silenciosa. Esa mirada baja, ese temblor en sus labios… ¡No soy la fea, soy la superestrella! Y ella lo sabe. 🌟