No soy la fea, soy la superestrella
Por su madre, Valeria se hizo la fea. Tomó a Mateo como la luz en su vida gris, hasta que descubrió que Mateo la usaba como escudo para proteger a su verdadero amor. Al despertar, Valeria decidió dejar la máscara y abrirse paso en la actuación. Ganó el premio como mejor actriz. Arrepentido, Mateo quería recuperar a Valeria. Pero ella, firme en su camino, seguiría adelante sin mirar atrás.
Recomendado para ti





La secretaria que no habla, pero lo dice todo
Ella está ahí, impecable, con el cabello recogido y los labios apretados. Ni una palabra, pero sus ojos dicen: «Ya sé qué pasó». En *No soy la fea, soy la superestrella*, los silencios son más peligrosos que los gritos. ¿Quién le contó? ¿O ya lo sabía desde antes? 👀
En el auto, la verdad se asienta
Jorge en el asiento trasero, mirando por la ventana mientras el mundo gira fuera. El traje perfecto, la corbata intacta… pero sus ojos están rotos. En *No soy la fea, soy la superestrella*, los viajes en coche son donde mueren las mentiras. ¿Qué hará cuando llegue a casa? 🚗💨
Valeria: cuando el pánico tiene maquillaje
Sentada en el sofá, con botas altas y chaqueta brillante, pero sus manos tiemblan al ver el nombre de Jorge en la pantalla. En *No soy la fea, soy la superestrella*, el poder se derrite cuando suena el teléfono. ¿Responderá? ¿O dejará que el silencio hable por ella? 🌑📞
El gesto del dedo índice: advertencia o confesión?
Jorge levanta un dedo, como si estuviera a punto de revelar algo crucial… o simplemente detener el caos. En *No soy la fea, soy la superestrella*, ese pequeño movimiento vale más que mil diálogos. ¿Es una orden? ¿Una promesa? ¿O solo el último intento de controlar lo incontrolable? ✋🔥
El teléfono que lo cambió todo
Jorge mira su móvil con esa mezcla de furia y desesperación que solo da un escándalo viral. La pantalla muestra tendencia sobre 'Valeria Rojas' y él sabe: esto no es solo chisme, es una bomba de relojería. En *No soy la fea, soy la superestrella*, cada notificación suena como un juicio. 📱💥