PreviousLater
Close

No soy la fea, soy la superestrella Episodio 9

like2.0Kchaase2.0K

No soy la fea, soy la superestrella

Por su madre, Valeria se hizo la fea. Tomó a Mateo como la luz en su vida gris, hasta que descubrió que Mateo la usaba como escudo para proteger a su verdadero amor. Al despertar, Valeria decidió dejar la máscara y abrirse paso en la actuación. Ganó el premio como mejor actriz. Arrepentido, Mateo quería recuperar a Valeria. Pero ella, firme en su camino, seguiría adelante sin mirar atrás.
  • Instagram

Crítica de este episodio

El abrazo que lo dijo todo

Cuando la chica de negro la abrazó, no fue un gesto casual. Fue una confesión sin palabras: «Te veo, te reconozco, eres más de lo que pareces». Las uñas largas, los anillos, el brillo en sus ojos… todo gritaba empatía. En ese instante, No soy la fea, soy la superestrella dejó de ser una frase y se convirtió en verdad. 💫

El vestido blanco frente al rosa brillante

Contraste visual = contraste emocional. Ella, con blanco puro, como si aún no hubiera decidido qué personaje interpretar. Ella, con rosa y lentejuelas, ya sabía quién era. Y entonces… la foto en el móvil: una tercera presencia invisible, pero presente. ¿Quién está realmente enferma? ¿O quién está fingiendo estarlo? 🤯 No soy la fea, soy la superestrella juega con nuestras certezas.

Zhang Tao: el hombre que entró en silencio

No habló mucho, pero su postura lo dijo todo: manos en los bolsillos, reloj visible, mirada evaluadora. No vino a salvarla; vino a observar. ¿Aliado? ¿Amenaza? El guion lo deja en el aire, y eso es genial. En No soy la fea, soy la superestrella, hasta el silencio tiene intención. 👀 ¿Quién controla la narrativa aquí?

Cuando el teléfono reveló la verdad

Esa imagen en la pantalla: una mujer acostada, cubierta con una manta blanca, mano sobre el vientre. No era una escena cualquiera. Era el nudo de toda la trama. La chica con gafas palideció. La otra sonrió con lágrimas. En ese segundo, entendimos: esto no es sobre moda ni fiestas. Es sobre identidad, sacrificio y quién decide qué es «real». 🎭 No soy la fea, soy la superestrella nos engañó… y nos encantó.

La maleta blanca que lo cambió todo

Esa maleta no era solo equipaje: era un detonante. La tensión entre Li Wei y Zhang Tao era palpable antes de que él entrara. Y cuando la chica con gafas bajó el teléfono… ¡el aire se heló! 🧊 No soy la fea, soy la superestrella no necesita efectos especiales: basta una mirada para contar toda una historia.